viernes, 18 de octubre de 2013

Te deseo lo mejor

Estoy hecha un pañito de lágrimas. Estoy hecha un revoltijo de emociones sin forma de volcar y salir. Una puerta eternamente cerrada.
Tiemblo ante el poder de las palabras, ante esas pequeñas e invisibles variantes en cómo decir las cosas, que hacen una inmensa diferencia. 
He leído las palabras más sentidas que jamás haya leído en mi vida... Palabras que hacen temblar mi voz aunque no hable, y agitan las lágrimas en mis ojos, y que ruborizan mis mejillas; justo como sucedería si estuviera a punto de llorar.
Espero que pase mucho tiempo hasta que yo tenga que decirlas.
Estoy conmovida hasta el fondo de mi alma. Y aunque no tengo porque hacer esto, puesto que no me corresponde hacerlo ni mucho menos escribir al respecto, voy a tomarme la libertad de hacer un homenaje.
Existía una vez una persona, pero no cualquier persona. La llamaremos Roe. Roe era muy importante, era muy cercano a un grupo de otras personas. Como nada es perfecto, y como en todo grupo de amigos seguramente había peleas y reconciliaciones, momentos lindos y feos, risas y lágrimas.
Pero un día la sombra se extendió por encima de este grupo. Esa persona tan importante tuvo que pelear por su vida… no importo cuantos brazos se extendieron sobre su cuerpo dándole fuerzas, o cuantos esfuerzos hicieran los médicos, o cuantas oraciones fueron elevadas a Dios pidiendo que lo dejara en la tierra.
Roe falleció.
La sombra que antes era una amenaza se abalanzo sobre todos, llenándolos de dolor, ira, impotencia, pero por encima de todo… los lleno de reproches. Porque todo fue tan repentino que casi nadie pudo despedirse de él.
La palabras que leí el otro día y que me conmovieron fueron los mensajes llenos de fuerza y de fe que dejaban sus amigos. Estos mensajes estaban en su muro, y cada uno era aún más conmovedor que el otro.
Se me cayeron las lágrimas, lagrimas amargas y sentidas. Sus sentimientos estaban tan sinceramente expresados que llenaron completamente mi ser.
Hoy estoy compartiendo mi vida con Valtier, quien es amigo cercano de Roe; quizá para conocerle más estoy tratando de saber que sucedió. Pero algo es certero. Esta persona ya no está, y ya no va a volver, pero vive en cada recuerdo que conservan quienes le conocieron
Y yo, aunque nunca le vi, jamás hablamos, de quien no sé nada… quiero decirle que tenía unos amigos de fierro. Amigos que jamás van a olvidarlo, que lo recuerdan con un cariño inmenso. Y que para ser todo eso, debes haber sido un tipo excelente.

Te deseo lo mejor estés donde estés.