miércoles, 22 de diciembre de 2010

30/08/09

Ardiendo en el infierno.

No mires el cadáver de lo que fui,
Ni el dolor que dejo detrás de mi espalda.
Sueña con que dejo de ser lo que soy
O conviértete en testigo de la cruda verdad

Date cuenta, percátate,
De mi verdadera naturaleza
Y de que ya no soy lo que era.
Deje el cargo de princesa a otra mas digna

Y engañe y dije falsedades,
Pero como dice la canción:
Lo merezco pero no lo quiero
Y por eso me voy.

Y no puedo ya llorar,
Por que se que perdí mi corazón
Las palabras en mi boca, saben a mentiras
Prefiero decirte todo volcado a la tinta

Yo te ame, y te hice feliz,
Te mi corazón y mucho mas,
Quise ser solo tuya
Y fallé

Yo quise ser ese ángel
Que te arrebatase de la oscuridad
Pero me convertí en un demonio más
Que te hacia compañía

Y este es el infierno que merezco
Por infiel, por traicionera,
Por mentir, por trucar la verdad
Por hacerte ver las cosas en tonos claros
Y tapar la oscuridad.

Entonces dejemos de sufrir,
Si solo soy una mujer traicionera,
Déjame arder en el infierno,
y deja de arrastrarte en el ensueño.

25/08/09

La condena

Me condeno una y otra vez.
Pensando en la mejor manera de seguir; atándome con hilos que apenas si pesan mas que telarañas, pero cuya intensidad equivale a la de un par de cadenas.
No me importa el caer una y otra vez, sobre el camino, ni que los lazos desgarren la piel de mis muñecas, ni que gotas carmesí caigan del cielo.
No me interesa realmente, tan solo si esta ahí, esperando a que lo alcance… para mi es suficiente. Lo perdí todo por seguirlo, y no dudaría en tomar de nuevo la misma decisión, mientras el se quede junto a mi.

22/08/09


Míranos de pie el borde del cañón, tratando de seguir las estrellas fugaces en el cielo nocturno.
Llena de dolor el alma, lleno de amor el corazón.

Tratando de conocernos bien, queremos ser algo mas, nos perdemos en el horizonte tratando de cumplir nuestras promesas.
Llena de esperanza el alba, llenos de ternura tus ojos.

Estamos aquí ahora, no allá mañana; pensemos solo en lo que queremos hacer hoy y dejemos para el día siguiente todo lo demás.
Llena de alegría mi alma, lleno de amor el corazón.

Detalles viejos

El dijo...
El respondio...

19/07/09

Dime algo que sea verdad
Dime algo que no pueda negar.
Llámame para no responder,
Pídeme que regrese para no volver.

Suéñame en cada noche que estés lejos
Búscame como una estrella en el cielo
Déjame decirte que no hay nada más valioso,
Y que me esperes en la esquina de siempre.

Cuando me diste valor
Para contar la verdad
Como me arrastraste a seguir
Lo que yo quería y no me animaba

Suéñame en cada noche que estés lejos
Búscame como una estrella en el cielo
Déjame decirte que no hay nada más valioso,
Y que me esperes en la esquina de siempre.

Como agradecerte todo eso,
Y que sientas que es real
Yo solo te busco siempre,
Y jamás voy a rendirme ante nada

No hasta que ames a alguien mas

Por eso digo:
Suéñame en cada noche que estés lejos
Búscame como una estrella en el cielo
Déjame decirte que no hay nada más valioso,
Y que me esperes en la esquina de siempre.

27/01/09

Verdadera escencia
Deseo enojarme por algo que no tenga sentido.
Sentirme viva por primera vez, intentar parecer un ser egoísta.
Llamar tu atención, atrapar tu corazón y regalártelo junto con el mío.
Y siempre pedir perdón y volver a empezar.

Algún día me comportaré como la niña caprichosa que debería ser.
¿Querías decirme más?, yo no esperare a oír tu voz.
Directamente, te arrastrare a donde mi ligero corazón me lleve.
Un frágil corazón que necesita de alguien como tu.
Donde se me antoja llevarte, sin recibir una sola queja de tus labios.
Y siempre pedir perdón y volver a empezar.

Corriendo sin rumbo, buscando algo que sea lo bastante interesante como para cautivarme.
Necesito hallar una mariposa, que jamás se detenga.
Deseo quedarme atrapada en tu trampa.
Sin salidas, sin razones para huir. Segura entre tus brazos.
Y siempre pedir perdón y volver a empezar.

Esperando el día en el cual crecer.
No quiero levantarme cada mañana y darme cuenta de la realidad.
Mentirme y decepcionarme, y pensar que todo puede cambiar.
Deseo ser como las demás, a veces pareciera que no disfruto de las cosas.
Y siempre pedir perdón y volver a empezar.

No esperare a que la oportunidad se presente,
Simplemente intentare encontrarla por mis propios medios.
¿Serás capaz de seguir mis acelerados pasos?

Y siempre pedir perdón, y volver a empezar.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Más grande que yo, mejor de lo que esperaba

(14 de Diciembre de 2010)


Hoy le he conocido... a el. Al hombre con la mirada más fría que haya existido. Y sin quererlo he quedado cautivada, por eso ojos de puro hielo.
Es que ha minado en mi mente, y su cara quedará por siempre grabada. EL es el hombre con el corazón más frío, y en mala hora me ha dejado prendada.
Simulaba fijarme en alguien cercano, tan solo para verlo. Siempre sus gesto por más desinteresados que fueran, podían quitarme los más sinceros suspiros.
En mala hora me ha dejado prendada. No podré despegarme de ellos, de esos ojos tan crueles. Mientras el me extiende su mano, por detrás su mente esta ausente. Y yo sospecho que es solo un juego porque somos tan distintos los dos que es imposible que mí se haya fijado.

Y es que eres mas grande que yo, y esto es imposible para los dos. Por eso penamos, por un amor que nunca deja de crecer. Este amor no es correcto para los dos. Pero sigo creyendo que puedo cambiarlo. Y es que eres más grande que yo, y este amor no puede ser verdad. Porque solo soy una niña y tu ya no.

Ya ha pasado un tiempo de nuestro encuentro fatal, y he crecido un poco mas, de igual manera el caballero oscuro luce ahora una nueva armadura. Todos mis intentos de acercarme, dan con una pared congelada. Intento decirle lo que siento, pero apenas puede escucharme. Y por lo bajo estoy llorando, sufriendo mi amor.
Me he dejado caer en otros brazos, en la búsqueda de un consuelo. Pero nada ha funcionado, solo consigo que se haga más fuerte. Invade mis sueños, invade mi ser sin siquiera vernos. Sigo sin librarme de ellos, de esos brazos que tan solo he deseado. Que mas quisiera yo que sea mío, pero sigue alejándose de mi.

No quiero pensarlo mas, sospecho que pronto se ira y que dejara mi corazón eternamente vacío. Como no ha regresado todavía a mi, será mejor que lo deje pasar, pero no puedo dejar de llamarlo en mis sueños y esperar que venga por mi. Tan solo estoy esperando, como siempre. Llorando, como siempre. Este amor no me hacía bien.

Estamos juntos y yo no entiendo bien porque o como sucedió. Quisiera creer que el siempre ha sentido lo mismo y que tan solo no supo mostrarlo.
Hoy son mis gesto los que a el le arrancan suspiros, y mi cuerpo lo que despierta sus deseos mas profundos. Estoy mareada de tanta felicidad, como si entrara en un caleidoscopio. Los colores, las luces y la oscuridad combinadas me trasladan a otro mundo. Me deslizo entre las sabanas y sostengo su cara frente a mí.
No tiene más esos gélidos ojos o su complaciente sonrisa de careta. El fuego intenso en la mirada y su expresión tranquila me desarman.
Estoy enamorada.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Ya fue suficiente para mi.

Ojala fuera como una marioneta que se mueve pero no siente. Podrian golpearme como quisieran sin que a mi me afectara en lo mas minimo.
Pero soy de carne y hueso, y estoy viva todavia... Estar vivo significa sufrir.
Pero tambien ser feliz.
A veces me gustaria no estar viva...

Una vez mas estoy aca sola, tratando de seguir. Ya no quiero mas de todo esto, me harte...
Pero como soy una cobarde voy a seguir viviendo, porque a fin de cuentas... la vida es una lucha y yo todavia no he perdido.
Por mas fuerte que prentenda ser... admito que te necesito. A vos y a tus abrazos.

viernes, 5 de noviembre de 2010

By the time - Mika



Don't wake up, won't wake up, can't wake up,
No, don't wake me up
Don't wake up, won't wake up, can't wake up,
No, don't wake me up

It's the early morn
lights flick on
sleepy eyes peek through the blinds at something wrong
Motionless remains the mess
Shame, such a beautiful, beautiful young life

By the time I'm dreaming
and you've crept out on me sleeping
I'm busy in the blissful unaware
By the time I'm dreaming
and you've crept out on me sleeping
tell me how am I supposed to care

Don't wake up, won't wake up, can't wake up,
no, don't wake me up
Don't wake up, won't wake up, can't wake up,
no, don't wake me up

A trail of clothes two years old
Why did you have to go and leave all this stuff behind
Wasn't I allowed three strikes and out
No, but you said I could, said I could just one night

By the time I'm dreaming
and you've crept out on me sleeping
I'm busy in the blissful unaware

By the time I'm dreaming
and you've crept out on me sleeping
tell me how am I supposed to care

If I had let you go, let you go (sounds like Would)
would this be different, different
Now I'll never know never know
I didn't get the chance damn you

If I let had you go, let you go
would this be different, different
Now I'll never know never know
I didn't get the chance damn you

and by the time I'm dreaming
and you've crept out on me sleeping
I'm busy in the blissful unaware

and by the time I'm dreaming
and you've crept out on me sleeping
tell me how am I supposed to care

Don't wake up, won't wake up, can't wake up,
no, don't wake me up
Don't wake up, won't wake up, can't wake up,
no, don't wake me up
Don't wake up, won't wake up, can't wake up,
no, don't wake me up
Don't wake up, won't wake up, can't wake up,
no, don't wake me up
Don't wake up, won't wake up, can't wake up

[Déjame quedarme dormida a tu lado, por favor... Que nadie nos despierte de este sueño]

martes, 2 de noviembre de 2010

Más allá del cielo

Estoy soñando con verte. Cierro los ojos y ahí estas tú.
Tu música llena el espacio vacío de mi corazón,
Me haces sentirme completa en cierto punto
Como si fueras mi otra mitad.

Mas allá del cielo esta un universo nuevo,
Que espera por nosotros, ansioso.

Puedo intentar vivir una vida sin límites,

Pero todavía tengo miedo de lo eterno.


Estas dando vueltas en un círculo sin fin,
Sin saber si poner si o no.
Hasta las personas más fuertes sienten miedo,
Creo que eres mi otra mitad.

Mas allá del cielo esta un universo nuevo,
Que espera por nosotros, ansioso.

Puedo intentar vivir una vida sin límites,

Pero todavía tengo miedo de lo eterno
.

Las estrellas están más cerca que nunca,
Si estiro las manos puedo tocarlas.
Pero la música llegó a su fin,
Y yo sigo sin alcanzarlas.

Mas allá del cielo esta un universo nuevo,
Que espera por nosotros, ansioso.

Puedo intentar vivir una vida sin límites,

Pero todavía tengo miedo de lo eterno.


Quiero que me encuentres tú,
No tengo deseos de salir a buscar nada.
Estoy cansada de fracasar siempre,
Pero al final siempre salgo a intentar

Y yo creo que tú me enseñaste la paciencia de esperar,
El coraje de buscar,
Y la fuerza para alcanzar, todo aquello que deseé.
Y es por eso que siento, que tú eres mi otra mitad

lunes, 1 de noviembre de 2010

^^


Rammstein - Stirb nicht vor mir


Die Nacht öffnet ihren Schoß
Das Kind heißt Einsamkeit
Es ist kalt und regungslos
Ich weine leise in die Zeit
Ich weiß nicht wie du heißt
Doch ich weiß dass es dich gibt
Ich weiß dass irgendwann
irgendwer mich liebt

He comes to me every night
No words are left to say
With his hands around my neck
I close my eyes and pass away

I don't know who he is
In my dreams he does exist
His passion is a kiss
And I can not resist

Ich warte hier
Don't die before I do
Ich warte hier
Stirb nicht vor mir

I don't know who you are
I know that you exist
Stirb nicht
Sometimes love seems so far
Ich warte hier
Your love I can't dismiss
Ich warte hier

Alle Häuser sind verschneit
Und in den Fenstern Kerzenlicht
Dort liegen sie zu zweit
Und ich
Ich warte nur auf dich

Ich warte hier
Don't die before I do
Ich warte hier
Stirb nicht vor mir

I don't know who you are
I know that you exist
Stirb nicht
Sometimes love seems so far
Ich warte hier
Your love I can't dismiss

Stirb nicht vor mir




Traduccion:
La noche abre su regazo
el nombre del nino es soledad
está frío e inmóvil
lloro suavemente en el tiempo
no sé cuál es tu nombre
Pero sé que existes
sé que alguna vez
alguien me amará

Él viene a mi cada noche
No quedan palabras para decir
Con sus manos en mi cuello
Cierro los ojos y me dejo llevar

No sé quién es él
En mis suenos él existe
Su pasión es un beso
Y no puedo resistir

Te espero aquí
No mueras antes que yo
Te espero aquí
No mueras antes que yo

No sé quién eres tú
Sé que tú existes
No mueras
A veces el amor parece muy lejano
Espero aquí
Tu amor no puedo despedir
Espero aquí

Todas las casas están cubiertas de nieve
Y luz de velas en las ventanas
Allí yacen juntos
Y yo
Y yo sólo espero por ti

Te espero aquí
No mueras antes que yo
Te espero aquí
No mueras antes que yo

No sé quién eres tú
Sé que tú existes
No mueras
A veces el amor parece muy lejano
Espero aquí
Tu amor no puedo despedir

No mueras antes que yo...



Te amo amor !

¿viste que rammstein puede tener temas romanticones?
Entrada por winterwolf

domingo, 24 de octubre de 2010

La muerte es un regalo

Hoy miraba I Am Legend, una película que siempre quise ver y recién hoy pude.
Mi mama me preguntaba ayer que quería que alquilara para esa noche, y ese fue el primer nombre que se me cruzó.

Resultó más triste de lo que pensaba. Y al final, habia unas animaciones sobre sobrevivientes de otras partes del mundo. "Dead is a Gift" fue la que más me llegó, justamente por el silencio de la soledad. Esa desesperación tan muda y tan quieta que nos deja un gusto amargo en la boca. La impotencia de no poder hacer nada. No se escucha ni una voz en la ciudad de Hong Kong, y estamos todos solos.




* Dead is a Gift *

domingo, 17 de octubre de 2010

Esto es magia de verdad

He visto mis sueños hacerse realidad. Ha sido maravilloso. Ha caído nieve en primavera y yo estuve para verlo. Fue algo maravilloso.
Caminé sobre la espesa capa de escarcha que había en el suelo, riéndome por que no estaba fría, ni era amarga. Era dulce como si tuviera azúcar y era cálida como un acolchado de los gruesos.
Todo parecía envolvernos, y albergarnos. Y una sensación de seguridad me invadió. Por primera vez en mucho tiempo me sentía en casa.
Abrí la puerta y dejé los bolsos en el sillón del living, y recorrí las paredes con las manos pegadas a los muros. Como queriendo hacerlo todo más real.
Caminé hacia la habitación que parecía más luminosa que nunca.
Si, estaba en casa

___________
Continuará...

martes, 12 de octubre de 2010

Bajo control

Estoy subiendo las escaleras con una serenidad pasmosa, mientras siento como sus ojos me siguen dondequiera me dirija. Quiero que siempre este pendiente de mi, que nuestro mutuo interés se mantenga. Lo quiero así como es.
Se como debe ser. Me encanta estar junto a el.
Pero jamás se me ocurrió llegar a este nivel. Simplemente se me pasó, sin que me diera cuenta ya todo estaba en la cúspide.

Ella me maneja a su antojo y la sigo sin reprocharme nada, mientras su silueta delgada se escabulle hacia la oscuridad y me espera. Me llama con cada gesto y cada frase, por más que no diga mi nombre.
Se como es y la acepto así. Me vuelve loco su forma de ser.
No quiero a nadie más con tanto poder sobre mí. La tengo como desee tenerla, y me gusta que sea así. No lo quisiera de otro modo.

_____________________________________

Los días pasaban incansablemente y si tregua. Esperábamos que las cosas mejoraran solas, pero nos dimos cuenta de que ni el tiempo haría lo que nosotros teníamos que hacer. Que jamás seríamos aceptados y que nuestro futuro lo forjábamos nosotros.

Hemos escapado juntos desde muy lejos, corremos de aquí para allá sabiendo bien que queremos hace con nuestras vidas. Nos hemos elegido con total conciencia de lo que eso significa.
Estar juntos siendo sinceros, confiando en el otro y, principalmente, aceptándonos como somos.

Complication - ROOKiEZ is PUNK'D

viernes, 1 de octubre de 2010

En busca de la plenitud

Este reencuentro fue algo que me llevó al shock. Abrazarte de nuevo, besarte de nuevo, me parecía que habían pasado años desde la última vez que nos habíamos visto.
Y te necesitaba tanto cerca de mí que no podía dejar de imaginarte cerca. Quería y ansiaba más que a nada en el mundo tenerte a mi lado, mirando aquellos bellísimos parajes, abrigándome en las noches… extrañaba todo lo que me das.

Al abrazarme noté como temblaban tus manos mientras me estrechabas. Se te vía tan diferente de otras veces, se notaba muchísimo que también me habías extrañado. Y mientras más me abrazabas, más me daba cuenta.
De que no quería volver a estar tan lejos de ti nunca.

Mañana es nuestro día sábado de siempre, pero será el primero que pasemos juntos desde que regresé. No te imaginas cuanto estoy esperando por verte, pese que te vi esta tarde…

‎"Cuando estemos juntos de verdad vamos a ser muy felices... mas que ahora. Y falta tan poco para tenerte a mi lado."

Te amo... felices 13 meses

Crónicas de mis sueños 6

De regreso, y de ida.
(29 de Septiembre de 2010)

Volvía a salir de viaje, pese a que acababa de llegar. Estaban todos muy entusiasmados, pero a mí la idea no me gustaba nada. Dormís muy poco, extrañabas demasiado.

Mis compañeros me decían en el colegio que preparara todo para irme. Pero yo no quería hacerlo. Ayer había vuelto a verlo y estaba muy ansiosa por pasar un día con el, tranquilos y juntos.

Recordaba a cada momento esa habitación donde afuera llovía a raudales y donde en su interior estábamos ambos dormidos. Deseaba que ese recuerdo jamás se desvaneciera de mi mente. Pero se me hacía difícil recordarlo a cada segundo que pasaba, y yo terminaba dudando de ambas cosas porque ninguna parecía muy real. Estábamos exhaustos y sus hombros estaban descubiertos, una de sus manos rodeaba mi cintura y la otra era el descanso de mi cuello. Yo estaba boca arriba, el echado de costado y con su boca cerca de mi cuello.
Sabía y siempre supe que estaba en un sueño, que en realidad estábamos echados en la cama y que el estaba abrazándome y durmiendo conmigo. Sabia que si sentía un calor en el cuello era porque el estaba con su cara cerca de mí.

Es más, cerraba los ojos en el sueño y los abría en el mundo real. En la realidad podía verlo dormir plácidamente al lado mío. Se veía tan tranquilo y relajado, que daba gusto verlo. El siempre esta tan atareado con sus cosas que parece que jamás duerme, pero en realidad también tiene las mismas necesidades que cualquiera. Y es más, el ama dormir.

De vez en cuando me dormía en el sueño para verlo y saber que el seguía ahí. No se muy bien el porque, pero tenia mucho miedo de despertar y descubrir que mi cama estaba vacía. De que en realidad lo que abrazaba era el peluche que me había regalado y no el.

Las cosas en el sueño se sucedían increíblemente rápido. Y yo no era capaz de detener las olas que me arrastraba con el resto hasta el colectivo. Pero entre tantas noticias perturbadoras el cerrar los ojos me ayudaba a mantener la calma.
Pase hasta la mitad del bus, en el mismo lugar donde me había sentado todo el viaje anterior, y las cosas comenzaron a tornarse turbias. En un momento ya no pude encontrarlo, ya no podía verlo.
El colectivo arrancaba. El calor de mi cuello se desvanecía. Yo cerraba y abría los ojos una y otra vez. No encontraba nada tranquilizador.
Nada. Solo oscuridad.
Comencé a desesperarme, y corrí hacia el conductor para pedirle que me dejara bajar., pero trataban de retenerme y no me dejaban avanzar. La gente se cruzaba frente mío o se detenía a conversar mientras yo luchaba por seguir. A veces me tomaban de os brazos y me sentaban en los asientos, o los sacudones del vehiculo en la ruta me arrojaban al suelo una y otra vez.

Me dí cuenta de que comenzaba a llorar y entonces estallé. Mis pasos se volvieron firmes y ni las amenazas de los chicos de acusarme o cualquier caída me detuvieron.

Cuando llegué, cruzábamos justo la curva mas profunda del trayecto. Y mis pies ya no me sostuvieron más, muertos del cansancio. Tropecé con un escalón y me sujeté del asiento del conductor.
Nada. Solo oscuridad.

________________________

Ella se despertó bruscamente, con la respiración agitada y el corazón disparando en su pecho. La adrenalina del sueño estaba inyectada en su cuerpo, que se sacudía sin que ella pudiera detenerlo.

Entre los escalofríos de la brisa de la lluvia y el susto de su sueño, el se despertó. La miró y la besó intentando tranquilizarla; y ella se dejó llevar. Cuando se relajó su pulso y su respiración mejoró, se acercó lo mas posible a el, inclinando levemente la cabeza hacia la húmeda ventana. Pidiendo por un cálido abrazo.

-¿Qué pasó? ¿Tuviste una pesadilla?- preguntó el mientras la abrazaba fuertemente.
-Soñé que no podía verte, soñé que me volvía a ir de viaje- contestó ella.
-¿Qué te asustó?- sus ojos se mostraron preocupados
-Podía cerrar los ojos y verte. Pero en un momento no pude verte más... y eso me asustó- las lagrimas del sueño aparecieron en su rostro angustiado por la pesadilla.
Silencio. Se pudo escuchar el repiqueteo de la lluvia detrás del vidrio.
-Y tampoco podía despertarme. No quiero irme de nuevo- dijo ella – No quiero tener que dejarte.- estalló nuevamente. Se sentía increíblemente desolada.
-Dormí tranquila, que no me voy a ir-
Silencio. Se pudo escuchar el repiqueteo de la lluvia detrás del vidrio

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Muy muy lejos de ti

Es una pena que pronto estemos tan lejos. Pienso en estos días, y realmente me duele. Y se que es insano depender de ti y es que eres parte de mi. Siento que no puedo determinar donde termina mi ser y empieza el tuyo.
Parecemos hechos para vivir juntos, y eso asusta. Porque aunque no quiera pensar en ello, es necesario que lo grite... ¿Qué será de mí si te pierdo?
Tus sonrisas, tus burlas. Tus besos... todo eso.

No estoy pensando en el final, pero ya vivimos mucho y todavía queremos más. Somos insaciables.
Y yo quisiera saciarme de ti, pero solo crece mi apetito. Ya no se que hacer. Me abrazas, me dices que me amas, y yo solo me ahogo pensando en que si te pierdo no sabré que hacer.
Si no lo pienso será mejor, pero no puedo evitarlo porque se que estarás muy lejos, más de lo que jamás estuviste en todo este tiempo. Se que lidiar con tu ausencia no me fue problema cuando estabas viviendo en otra parte.

Y ya no me ahogo en agonía, sino que el sueño me abandona.
Voy a sobrellevarlo, porque yo se que puedo ser lo suficientemente fuerte para hacerlo. Y si estoy mintiendo y en realidad no lo soy, entonces me transformaré a la fuerza.

martes, 7 de septiembre de 2010

Crónicas de mis sueños 5

Esa noche tuve pesadillas

Era una mañana de domingo, de esas en que todo el mundo se levanta a las diez y se pone a hacer algo de la casa.
Cortar el pasto, lavar los autos, limpiar la casa y la acera, desayunar con facturas y durante una hora (cosa que entre semana es imposible).
Yo había amanecido hacia rato, pero no quería levantarme, pues los sueños que estaba teniendo eran bonitos. A veces llegaba a desear no despertar tan solo para ser feliz dentro de ellos. Pero de pronto el sueño se torno grotesco y desagradable, y el lugar apacible donde el sueño se sucedía se transformaba en una habitáculo similar a una prisión.
Desperté alterada, pero nadie se percató pues la habitación estaba vacía. Quise despejarme, me lave la cara con abundante agua y jabón. Pero las imágenes continuaban girando en mi cabeza.
Busque mi ropa, me metí en la ducha escuchando una canción que me encantaba. La preocupación y la alteración se me pasaron, y mi corazón recupero lentamente su ritmo.
Me vestí para salir, porque esa tarde tendría lugar un encuentro muy esperado.
Una amigo lejano me había vuelto a hablar, y entre los dos habíamos arreglado esa tarde para pasarla juntos. Contarnos lo que nos había pasado y lo que nos estaba pasando. Casi como actualizarnos en la vida del otro.
Lleve las toallas hasta la soga de la ropa y ordené prolijamente el baño. Terminada la faena, pase cerca de mis padres, que cortaban el pasto del jardín.

-¿Por qué te vestís tan bien? ¿Salís a algún lado hoy?-
-Me encuentro con un amigo, hace mucho que no nos vemos- dije felizmente. Mi sonrisa estaba enormemente dibujada en mi cara.

Sin embargo me miraron con ojos fríos y sombríos. Enojados podría haber sido un excelente adjetivo para sus caras.
Comenzaron a gritarme que no podía verme con el, porque no lo consideraban adecuado, yo replique sin dudar; alegue a mi amistad con el, al vinculo que ambos teníamos.
Pero en ningún momento sospeche las consecuencias de mis palabras. Mis pesadillas volvieron, el patio ya no estaba y era ese espantoso habitáculo oscuro.
Ellos eran sombras gigantescas que se cernían sobre mí, diciendo con voces siseantes que era imposible, que jamás volvería a verlo, que no era sano para mí
Yo no entendía, seguía sin entender.
Y la palabra final que se deslizo de sus lengas bípedas fue:
-¿No sabes lo que le esta pasando a ese chico?-

El alma se me cayó al suelo, y yo también fui derribada por un golpe de rodillas al suelo.
-¿Qué es lo que no se?-
No respondieron.
Yo seguía diciéndoles que me contaran.
Ellos decían que hablaríamos más tarde.
-¡Tengo derecho a saber que pasa!-

Pero el habitáculo volvió a desaparecer y yo ya no estaba en el jardín.
La casa volvía a tener luz. Pero la pesadilla volvía una y otra vez a mí.
Estaban las habitaciones vacías, pero había sombras de voces silbantes que recorrían las paredes acompañadas de sombras extrañamente alargadas. Parecían serpientes.
A cada momento me asustaba un poco mas, por momentos las sombras atravesaban las ventanas y los cuartos se volvían oscuros.

Comenzaba a sentir frío, cuando llegue a la cocina. Tenia los ojos empapados en lagrimas pero no sabia bien porque.
Ella estaba en la cocina lavando unos platos.
Yo gimoteaba débilmente. Ella me miro por el rabillo del ojo con un dejo de maldad en ellos. Pero amablemente pregunto con la misma voz de las criaturas silbantes del habitáculo
-¿Qué paso? Escuche la discusión-
-No me dejan juntarme con un amigo que hace mucho que no veo-
Ella rió estruendosamente, y pude sentir esos escalofríos nuevamente.
-Ese chico no te conviene, esta metido en las drogas-

La cocina dejo de ser lo que era, se transformo de nuevo en el habitáculo.
-Que mala amiga has sido, no pudiste ayudarlo cuando el te necesitaba. Eres una inútil y una ingenua por pensar que todos en este mundo son o tienen algo bueno. Supongo que ahora intentaras elegir mejor ¿no?-

Las lágrimas brotaban de nuevo. NO estaba dispuesta a creerle, Ella siempre me mentia, me trataba mal. TENIA que ser mentira.
-Eso es mentira, el jamás haría eso. Yo se que es mentira-
-Todo el mundo lo dice, linda. Tanta gente no puede equivocarse, ¿no?-
-Pero el, no puede haber cambiado tanto...-
-El mismo me lo dijo-
-¡Eso no puede ser!- le grite con todas mis fuerzas...
Y seguí repitiendo.
“No puede ser, no puede ser... no puede ser verdad”.

La imagen de lengua bípeda se desvanecía lentamente, dejando con su estela de ceniza la sensación de ahogo de la pesadilla de esa mañana. Las paredes del habitáculo se cerraron sobre mí.
El eco silbante repetía suavemente: “El me lo dijo”.

No podía salir de la espantosa habitación. Quería salir corriendo.
Abrí las puerta que no había visto y huí de la casa. Corrí hasta que las piernas no me dieron más, hasta que se me paro el corazón de la ira y la tristeza.
El alma se me cayó al piso, y con ella yo también me quede de rodillas. Sentía la lluvia sobre mí, y supe que llovía por que estaba llorando.

Entonces sentí algo sobre los hombros. Pegue un grito asustada, pensando que Ellos me habían seguido.
Pero no... El estaba ahí, mirándome. En sus ojos me rogaba que no creyera las palabras de aquellas criaturas traicioneras.
-Yo creo en ti, sigo haciéndolo-

Esa noche tuve pesadillas.

Un año de amor y lágrimas


Esta el camino a medio recorrer, pero ya no dudo. Ha pasado un año y una semana.
No es demasiado tarde para conmemorarlo de alguna forma, y esta es la única que se me ocurre. Pese a que soy conciente de que este espacio, pese a ser tan publico, no es tan visitado.
Acabo de volver, hace un rato, de pasar una tarde con el. La pase muy lindo, hablamos, comimos papas fritas y tomamos coca cola. No nos despegamos del otro en toda la tarde Y en el momento mas fuerte de la tarde, escuchando una canción de amor, me largue a llorar como no hacia hace mucho.
Me sentía feliz y completa, segura y amada. Luego me llenó de besos mientras me decía te amo... sinceramente me hace muy feliz estar con el y compartir estos días juntos.
Pronto me voy de viaje al sur, y pasaremos un tiempo alejados. Me va a extrañar y yo a el.

Lamento no poder traer textos más literarios, pero últimamente no encuentro la música adecuada para inspirarme a hacerlo. Me siento algo bloqueada.

martes, 31 de agosto de 2010

Crónicas de mis sueños 4

La espera juntos(23 de Agosto de 2010)

Recostado sobre su almohada, el piensa en ella.
Dando vueltas sobre su cama, ella piensa en el.
Pero sus sentimientos se alcanzan pese a los kilómetros. Y ambos se imaginan juntos. Sueñan con sus brazos, anhelando por un suspiro de realidad en sus deseos.
Ella se levanta, el insomnio es su defecto. Rebusca ente las botellas de agua la que ella siempre toma. La encuentra, la bebe, la deja de nuevo. Cierra la puerta y se sienta a la mesa. Se recuesta sobre el helado vidrio, jugando a empañarlo con su aliento. Se le caen los párpados, regresa a la cama, se cubre de nuevo. E intenta dormir.
En este invierno tan frío, le gustaría estar con el.

El se encoge sobre sus rodillas, con sus pies congelados, su defecto. Se levanta, avanza hacia el baño, se refresca la cara, toma algo de agua. Replica por el aire tan gélido que le lastima la garganta, escucha los ruidos de su compañero de departamento. Resopla, el vapor se asoma por su boca, el se cubre las manos. Mira una vez mas el comedor, regresa a su cuarto. La cama esta helada de nuevo, lo que el más detesta, se desliza bajo las sábanas, se cubre hasta la nariz, resopla de nuevo. Se duerme en un instante.
En este invierno tan frío, le gustaría estar con ella.

Ella toma su teléfono, sin saber si mandar o no un mensaje, solo sabe que quiere saber de el. Duda, se decide, y tipea:
“Hoy hace mucho frío~, me encantaría tener una bolsa de agua caliente >O<. Perdoname, pero no podia dormirme...”

El se despierta, su teléfono esta sonando, sin saber si tomarlo y ver quien es o no, solo quiere que deje de sonar. Duda, se decide, y lee. Y luego le responde:
“Intenta dormirte, conta ovejas o algo. Estaba dormido hasta recien, pero pensaba en ti de todas formas, asi que bien que me mandaste ese mensaje”

Ella esta expectante al teléfono, le pone ansiosa mandar y recibir mensajes. Sabe que mirar la luz de la pantalla cansa la vista, y con eso del insomnio se queda prendada del teléfono para cansarse la vista. Vibra sobre su almohada, lo toma y en menos de un segundo responde:
“Se que te molesto, pero de todas maneras te mando mensajes. Sabes que soy una chica acosadora xD. Soñaba algo, y parece que desperte, y ahora estoy tan alterada que no puedo dormir”

El se duerme profundamente otra vez, el celular lo despierta. No responde. Lo deja sonar.
Ella se duerme, sueña que están durmiendo juntos en casa, que están hablando de las cosas que les gustan.

_________________

La niña se despierta. Sale corriendo a la cocina, mientras su mamá lava los platos.
“Soñé algo muy raro, mamá. Eran papa y vos de jóvenes”
La madre la mira de reojo.
“¿Y como éramos? ¿Lindos y sin arrugas?”
Se agacha para estar a la altura de Daniela para abrazarla.
“¿Qué viste?”
La nena se refriega los ojitos antes de responder.
“Papa se estaba vestido así nomás, y vos eras más bajita” hace Dani el gesto de la estatura. “Estabas con ese camisón negro que tenías, y ustedes estaban en la vieja casa, tomando de unas tazas azules. Hablaban de nosotras”
La mama la mira de nuevo.
“Raro sueño... ¿Tu hermana esta dormida? Sabes que le cuesta dormirse”
Dani afirma fuertemente con la cabeza.
“Está re dormida, mamá, Lore no se va a despertar”
Dani se eleva en el aire, su papá la esta alzando.
“¡Hora de dormir, linda!”
Sonríe y mira a su mujer.
“¿Lorena esta dormida?”
Afirma nuevamente Dani.
“Re-dormida”

_________________

Una vez dormidas las niñas, los padres se miran.
“Esta es la vida que soñamos juntos un día”

sábado, 28 de agosto de 2010

Feel Me

Háblame, recuérdame, siénteme, estoy tan cerca ahora.
Te puedo oír, pero estás lejano, solo quiero que te me acerques un poco más.
Ya estoy deseando el tacto de tu piel, ya comienzo a enloquecer.
Y es que eres lo que más me gusta, y sin ti a veces me pongo triste.
Pero cuando no te veo quiero hacerme más fuerte, y últimamente te deseo tanto que no lo puedo contener.

Esto que esta dentro de mí, que escapa de mi control.
Me encanta perder los estribos, hacer lo que sea, aprovechar cada segundo.
No voy a detenerme, tengo las cosas a favor. Y por las noches pido por ti.
Por más que creer en Dios parece en vano, le ruego que ampare nuestro tiempo.
No hay nada que me guste más que pasar los días junto a ti.
Y sin ti a veces me pongo triste.
Pero cuando te veo quiero hacerme mas fuerte, y últimamente te deseo tanto que no lo puedo esconder.

Creía que estaba mal, pero solo buscaba excusas para romper la perfección.
Entiendo que no es perfecto ahora, y que lo que paso estaba fuera de mi alcance.
Los errores no tienen culpable, son solo situaciones desfavorables.
Hoy ya no importa si alguna vez una te deseó, o que la otra te amó.
Hoy cada centímetro de tu espalda se estremece bajo mis dedos, y eso nadie más lo tendrá.
Te tengo como nadie te tuvo jamás. Y sin ti a veces me pongo triste.
Pero cuando te veo quiero hacerme mas fuerte, y últimamente te deseo tanto que no me puedo esperar

Estás durmiendo junto a mí, abro los ojos y se que estas ahí.
A veces no puedo dormir, y me quedo mirándote. Hasta que despiertes y te des cuenta de que sigo ahí.
Tú preguntas por que no puedo dormir. Y es que a veces es difícil de creer.
Que la elegida fuera yo, que el encontrado fueras tú. Y que fuera tan fácil decirnos que si.
Estoy escribiendo sobre amor, y pasiones descubiertas.
Se que siempre que te busque te voy a encontrar. Pero sin ti me pongo algo triste.
Pero cuando te veo quiero hacerme mas fuerte, y últimamente te deseo tanto que no se como decirte que te amo mucho más de lo que puedo decir.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Cómo alcanzar a tu estrella

¿Cómo te encontré?, la verdad es que no lo se muy bien, solo se que no te quise ver. Estaba segura de mi capacidad de distinguir la gente importante para mi vida, pero vos parecías ser un tipo más.
Había algo diferente, y fue que yo te quise en mi vida. Desde entonces y para siempre estas ahí, guardado en mi corazón. Muchos me dijeron “Esperas en vano, nada bueno vas a conseguir” y por mucho tiempo lo creí así.
Pero espere igual, sin saber que el final seria satisfactorio. No me interesaba realmente, si no que tan solo quería poder verte y hablarte.
Cada vez que pensaba en alguien mas poseyéndote, enloquecía y fingía que no sentía nada. Dios, mentía tanto con respecto a mis sentimientos en ese entonces, pensaba que podía dominarlos haciéndome creer que no existían.

Hasta que llego ese día. “Te quiero en mi futuro, siempre te quise” eran las palabras que soñé oír alguna vez sin darme cuenta, cosas que no me esperaba. Sus lágrimas en mi hombro, mi ropa mojada y la fuerza de su abrazo.
Sentí que me deshacía entre sus manos, que no importaba lo mal que la estaba pasando yo, que quería dejar mis preocupaciones de lado y cuidarlo. Parecía tan pequeño y frágil, como cualquiera de nosotros. No pretendí nada más de el, jamás me aproveche de su debilidad. Pero el de la mía si; y entonces al irme me besó. Cumpliendo un deseo tan guardado dentro mío, algo que no me había atrevido a contarle a nadie.
Se que es unos días antes de lo esperado, y lo siento pero el sábado no creo poder hacerlo.
En un principio ni nosotros teníamos fe en como tratarnos, hoy estamos cerca de cumplir nuestros sueños.
“Como te dije ese día en el escort, te quiero en mi futuro, Flor” volviste a decirme hace poco.
“Quiero estar ahí” quise responderte.

Con mucho amor, Flor

jueves, 12 de agosto de 2010

Insegura y Frágil

Lo se, últimamente no me siento bien. Es como si nada me satisfaciera, nada me alcanzara, que siempre quiero más.
Estoy sola, aguardando que mi tiempo me llegue, que la espera se acabe, o que todo termine.
Pero no se hacer otra cosa más que sentarme a esperar, y eso no me gusta. No me animo a enfrentar a la gente, a hacer nuevos amigos, a abrir mi corazón.
Siento que a todos los que les abro mi corazón, terminan huyendo. Siento que nadie puede querer esto que soy, y se que no esta mal lo que soy, si no que solamente quieren cambiarme.
No se ahora si hice bien o mal en la forma en la cual trate a un amigo, que ya no esta. Pero ahora mismo tengo tantas ganas de hablarle y de que alguien me consuele. No se, quizá me equivoqué, pero ahora no estoy tan segura de querer retroceder.
Ya me arrepentí de tantas cosas y al final todas fueron buenas, que no se si esta, que me hace encoger el corazón, sea la correcta.

No estoy segura de que hacer, puede que ya no quiera ni hablar conmigo de nuevo...
¿Qué puedo hacer?

Kaza Nagi - Suga Shikao
(xXxHolic Rou)

viernes, 6 de agosto de 2010

Composición perfecta / Simbiosis

(3 de Mayo 2010) Imágenes de Lord Kevinz (Deviant Art)

Un bollo de papel voló por mi cabeza, pero pude esquivarlo con un rápido movimiento sin que el café se volcara.
Esta es cosa de todos los días, mi compañero de departamento es compositor, y esa, su forma de recibirme cuando algo anda mal. Bueno... siendo sincera, en realidad no somos compañeros, porque yo soy su vecina de al lado, y tampoco vivimos juntos, pero es como si lo fuera.

-Esta va a ser una noche larga- le digo mientras esquivo las incontables pilas de papeles de su habitación, pego un saltito, dejo el café en su escritorio y me siento en la cama al lado de su guitarra.
-Mejor no digas eso, tengo la esperanza de terminar antes... gracias por el café... por más que sea pésima haciéndolo- se lleva la taza a los labios y la vacía de un sorbo con una cara de asco increíble. Pero ya estamos los dos grandes como para sentirnos ofendidos por cosas de niños.

Me quedo mirándolo un ratito, pero enseguida me vuelvo hacia su guitarra. Muchos me han dicho que esta loco o que yo estoy loca por acercarme a el. Creo que en ambas cosas tienen razón, que somos dos locos. Pero de las cosas que nos apasionan.
El con su partituras y su guitarra, cosas sin las cuales el mismo dice que no podría vivir; y yo con mis libros de historia y mis tesoros egipcios, objetos por los que di más de lo que tenia... y con eso no estoy bromeando.

A estas alturas habrán adivinado quien soy, si no son gente poco despierta.... Soy egiptóloga, y trabajo en un “Aburrido” museo. Lo digo de forma irónica y con mayúscula, porque mis aficiones a los lugares tranquilos y preferiblemente vacíos es muy mal vista. Hasta mi familia me lo dice. “Aburrida como eres, no conseguirás un hombre”... como si eso me interesara tanto. Esta bien, si admito que si me interesa, pero que quede en claro que no es lo más importante del mundo para mí.
Esto también les da otra pauta: no tengo muchos amigos por ser “Aburrida” (insisto en la ironía).

Aparte de eso, las personas tienden a ser hirientes tanto conmigo, la saqueadora de tumbas que no se le acerca ni un poco a Lara Croft; como con Leo, un compositor iracundo que vive y respira solo para escribir música, que de por cierto a pocos les gusta. No es por ser mala, pero la gente que vive del arte se muere de hambre. El no es la excepción.

Diría que somos amigos, pero no lo creo así. Parecemos más bien gente que se conoce mucho y que comparte piso (que es lo que somos a grandes rasgos).
Hay cosa también que nadie es capaz de entender. Por ejemplo: Leo si bien canta como los dioses, yo prefiero su silencio y el momento en que graba los instrumentos uno por uno para unirlos en una canción. Trabaja como perro, eso sí que no lo pongo en duda; y es en ese momento que se muestra como el ermitaño perfecto para vivir conmigo. Además de que se lo ve extrañamente feliz. Olvídenlo, ninguno de los dos es amante de las multitudes.

Yo en cambio, me dedico a esconderme tras ficheros gigantes en el museo, y a esperar a que los directivos me regalen mi soñada segunda beca para Egipto.
Sueño que tras algunos años de espera no parece llegar más, pero que mis padres y parientes están “Intentando” costearme, lo digo también en sentido irónico porque van a tardar mucho más que los del museo, y porque tienen la necesidad de gastar apenas ahorran mil pesos, en una tele nueva y cosas así.
Se que suena ridículo, pero si pudiese irme para siempre, mejor.
Volvamos a hablar de mi mejor, así entramos en confianza. Las cosas negativas acentúan la afinidad, pero no tan bien como las cosas buenas. Pero voy a empezar con una historia triste.

La soledad se siente más luego de haber probado la compañía, y yo hasta hace unos años vivía con mi actual ex novio. Pero eso no funcionó desde un principio ¿Ven esas personas que realmente no funcionan?... éramos de esos.
Recién cuando Leo llegó al edificio, las cosas para mí mejoraron. El ayudó de su tosca manera, a librarme del fantasma de mi ex.

Por eso hoy quiero ayudarlo a el. Siempre buscando la composición perfecta, se desvela casi todos los días. Pero no lo ha conseguido por que sus estándares son tan elevados que ni el mismo se ve capaz de alcanzarlos algún día.
Luego de esta pequeña reseña personal, paso a explicar porque escribo todo esto:
Decidí empezar un diario para canalizar mis emociones. Soy un rejunte de emociones contenidas, muchísimas cosas.

Pero no se porque lo explico si nadie va a leerlo, tratar de entenderlo y querer siquiera saber sobre ello. Está bien... lo dejemos ahí antes de que escriba cualquier cosa.
Volviendo a la realidad...
- ¿Empezaste a escribir? - preguntó Leo mientras se daba la vuelta en su silla giratoria.
Sus lentes están al borde de su nariz debatiéndose entre caerse o quedarse en suspenso, tenía ojeras profundas y oscuras, mientras que su barba sin afeitar y su pelo desgreñado clamaba por una limpieza general. Creo que mi mirada me delató.
- No me baño desde ayer - dijo como disculpa.
- Y hace una semana que no ves una afeitadora - digo distraídamente mientras me concentro en la guitarra para no reírme.

Nos encanta denotar al otro lo mucho que nos conocemos. Nos reímos de lo escépticos que podemos ser, y la ironía entre los dos es una constante. Somos muy parecidos.

Pero en definitiva, yo creo que el es el más maduro de los dos por el simple echo de ser más concreto. Yo en cambio me balanceo entre la abstracción y lo absurdo. Soy la que cuestiona incluso a Dios. Pero no en una sola ocasión, si no cada vez que tengo chance.
Eso me ha traído problemas, por ejemplo mi abuela me llamaba blasfema por algunos de esos comentarios. No es que realmente lo fuera, pero puede que lo fuera un poquito solo para hacerla enojar.

A mi me gusta sentirme joven, y creo que es por eso que cometo estupideces. Leo no. Leo acepta y hasta intenta entender las cosas. Y si no llega a comprenderlas, ni se molesta. Simplemente las acepta como son.
La mecánica del pensamiento esta a mi cargo, el es espontáneo y sencillo.
Por todo lo que dije, creo que mi “Somos muy parecidos”, se desdibujó bastante. Pero seguimos siendo ermitaños y eso no tiene remedio.
Leo se ríe de mis excentricidades, de mi forma de ordenar los libros con un patrón común y mi lógica “Retorcida”. “Retorcida” en el sentido de que yo sola lo entiendo, y que algunas veces ni yo puedo entender.
En esos momentos se ríe con sus ojos fijos en mí, hasta que yo lo fulmino con mi mirada para que se suelte las costillas y se tape la boca.
En verdad, realmente no me enojo por eso, y es más, cuando consigo callarlo, me tiento yo. Y somos los dos riéndonos de lo mismo. Los ermitaños también podemos pasarla bien. Esas cosas son de verdad, nosotros somos reales.

Sinceramente yo dejaría todo como esta, así me gusta mucho como es. No quisiera que cambie. Creo que Leo tampoco, pero el no dice nada. Podría decirse que es hermético. Pero yo se leerlo. Las personas por más que no se digan nada pueden llegar a conocerse igual, ¿o no?
De pasar tanto tiempo juntos, el ha tenido que entender mis jeroglíficos, y yo memorizarme como mínimo las notas. Aprendimos algunas cosas, mientras que otras costumbres ya son nuestras.

Por ejemplo: a el le gusta el café negro y de ese que se prepara en una jarra. Tanto le gusta que poco más no se pone él a moler los granos del café. Afortunadamente no le sobra tanto el tiempo. Para el es como un ritual exclusivo de las “noches de desvelo”. Es decir, casi todas las noches.
A mi me gusta el café, pero soy más amante del te con miel o de la leche caliente con miel (esto último es realmente infantil). Si, ya se que es algo extrañamente clásico en la gente peculiar. Generalmente bato el café, y le pongo leche para disimular que el agua estaba “hervida” y no “caliente” como debería ser. Yo me pregunto como mierda se da cuenta de tal insignificancia.

Sucede que me olvido seguido de la pava en el fuego. Leo me dice que es algo sacrílego, pero como el no cree en nada que no sea el mismo (eso si se puede tomar como literal), yo le recrimino diciendo que no tiene cara para reprocharme nada. Después de eso se queda en silencio.
El no es bautizado y jamás se lo planteó, y si lo hizo y yo me equivoqué con mi predicción... al final no le importó.

Pero esa no es la única diferencia entre nosotros. Hay un par de cosas más, pero en definitiva es más o menos así:
Yo soy la loca que se muestra como es todo el tiempo, pero que es ultra reservada para las cosas más profundas. Yo no puedo rechazar la conversación de nadie.
Leo es el loco que no puedes predecir, pero que si abre la boca es para decir cosas importantes. Aparte de que es cerrado con la gente que no le interesa.

Retomando el curso...
Me miró mientras yo acariciaba las cuerdas de su guitarra, la preferida de el, tratando de recordar una canción que no podía quitarme de la cabeza.
- No empecé – le dije –. No me convence del todo- distraídamente encontré la melodía deseada. Rasgué un poco más a la favorita y me quedé en suspenso, prendida del brillo del monitor en la habitación ahora a oscuras.

- No se, voy a hacerlo hoy mismo cuando vuelva a casa. Ahora no tengo ganas de hacerlo – se dio la vuelta y se concentró en la pantalla unos instantes. Luego se rió fuertemente.
- Ni pienses en quedarte para esquivar tus responsabilidades, Lorena. Esa costumbre tuya de no tener ganas puede salirte caro – sacudió la cucharita de su taza enérgicamente, en reclamo de un nuevo café.
Yo pretendí no escucharlo e ignoré su pedido.
- Mis cafés saben “Horribles”- le espeté sonriendo -. Así que no te pienso hacer ninguno.

Tras algunos intentos, pude (más o menos) tocar el tema que se me había ocurrido el otro día en el trabajo. No le puse muchas ganas...
En realidad, si. Es más, también lo había escrito en un improvisado pentagrama mientras me aburría en mi “oficina”. Una vez más la ironía dado que era más parecida a un box de un call center que a una oficina. Obviamente me refiero únicamente a las dimensiones, porque si bien era minúsculo y apenas si me dejaba maniobrar los ficheros, estaba repleto de recuerdos de Egipto y artículos de último momento de ese país. Naturalmente sobre momias y templos recientemente explorados. Guau... realmente suena mejor así, “oficina”, le da como más “Nivel” y hasta parece más interesante ahora que lo leo.

No era la primera vez que escribía una canción en mi trabajo, pero yo siempre me las “olvidaba” en mi escritorio. Digo que me las olvidaba porque en verdad no se las mostraba a nadie. Me sentía una completa idiota frente a Leo cuando escribía un pentagrama, ya que el me parecía un compositor tan dedicado y bueno, que mis versos sobre el sentido de la vida y metáforas basadas en teorías cosmológicas, me sonaban insípidas.

Pero Leo se quedó en silencio escuchando atentamente, mientras sus manos se deslizaban sobre el teclado para acompañar los rasguidos de la favorita entre mis dedos. Las notas comenzaron a surgir en su pantalla y al cabo de largo rato, Leo habló.
- Traeme esas partituras, creo que ya tengo lo que quería – me echó una mirada por encima del hombro, entre tanto yo estaba paralizada abrazando a la preferida.
- ¿Qué estás esperando? Y traeme una taza de café bien negro – me puse de pie y camine hacia la puerta.

La verdad es que no se hasta donde llega su locura, ni tampoco que será capaz de hacer influenciado por ella. Pero estoy segura de que no lo cambiaría por nada del mundo.
Porque me hace bien el estar con el.

lunes, 2 de agosto de 2010

El llamado

El lobo llama a la luna. Sabe que la luna no bajará por el, el espera.
Las sombras lo rodean, se le unen, mientras su pureza se ve mancillada por el desgaste de su mente.
Perdiendo la cordura. Y se inunda de sueño. Sueña esperando para que llegue el momento.
Sus ojos se abren súbitamente, su corazón se acelera. Se torna inquieto y agresivo.
Algo esta viniendo por el. El está a punto de ver su amanecer.

Esta es la existencia de un ser que recién despierta. Toda su vida durmiendo sin poder descansar realmente, aguardando por el llamado en el cual siempre creyó.
Un aullido lo despierta en el medio de la noche, el levanta sus orejas. No puede creerlo.
Se pone de pie, su hermosa silueta negra destella contra la luna mientras su afilado hocico busca el origen del sonido.
Comienza a correr, sabe a donde ir.
Salta sobre la nieve, esquiva las ramas bajas de los abetos, se desliza sobre el lago congelado. Avanza sin detenerse, ya no desea descansar. Si no sigue ahora puede perder de nuevo el llamado.
Pero sin importar cuanto corra el sonido continúa muy lejos. Poco a poco la llama que el aullido había despertado, oscila peligrosamente.
Pero no va a rendirse. Está esperándolo.
Continúa la noche entera corriendo a la deriva.
El amanecer le pisa los talones, el no se desespera. Seguro de su destino.
Por fin sus ojos la encuentran, esta sentada al otro lado de un barranco. El ultimo obstáculo.
Retrocede y se prepara para correr un poco más. Toma impulso.
Salta por la barranca y aterriza sobre el otro extremo.
Al salvo.
Con ella.

domingo, 25 de julio de 2010

Be yourself - Burst Angel

Despues de mucho de no subir, y de no tener internet... Hola de nuevo!
Me puse a pensar en que pasaria si alguien leyera lo que escribo aca... sinceramente nadie lee en estos dias, asi que seria dificil...
Siento que estoy creciendo, cada dia un poco mas.
Pero me duele un poco dejar a la gente atras, pero eso es algo que viene con el paso de los años. Las cosas empiezan, se desarrollan, y si no las cuidamos, se iran.
Estoy comenzando a entender que cosas implica el crecer... solo esperaba que no fuera tan facil para mi darme cuenta de lo que pasa y hacer que de cierta manera, se sepa que siente mi corazon.
Un brindis por nosotros, y por aquellos que vendran.

jueves, 24 de junio de 2010

La princesa de los cuentos.

Empiezo este cuento algo perdida, sin saber muy bien que escribir, pensando que quizá una idea alumbrada a medianoche no es la adecuada para vislumbrar una historia que realmente valga la pena.
Pero sin importar las circunstancias en las cuales surgió esto, puede que le demos algún valor especial para cada uno, a medida que nuestros ojos avanzan en la lectura de este relato.
Florence

Amanecía el sol sobre los ventanales de la inmensa habitación, mientras las cortinas blancas flotaban sacudidas por la brisa matinal. Y yaciendo en la única cama que ocupaba este cuarto, una niña dormía plácidamente entre sabanas de seda, rodeada de las celosías todavía sin descorrer.

-Princesa, princesa- una voz masculina la apartaba lejos de su sueño.- Despierte, que ya es hora de desayunar.
Un gruñido molesto se dejo escuchar y la niña lentamente se irguió sobre las almohadas, murmurando un saludo.
-Buenos días… ¿está todo listo?- preguntó pese a que la respuesta fuera ya conocida.
El hombre la miró con una sonrisa y no le contestó, limitándose a señalarle el vestido prolijamente colocado sobre el un sillón cercano.
-Debe de vestirse, Señorita.-continuó- Si no llegará tarde y todas sus actividades quedarán desplazadas.

Descorrió por completo las celosías, tomó en sus manos las ropas y las llevó hacia la cama. Con un chasquido de sus dedos una sirvienta entró en la habitación y el se retiró.
-La estaré esperando, Princesa.- dijo sonriente cerrando la puerta tras de sí.

En esa mansión ella era llamada Princesa pese a que no poseyera sangre real.
La empleada la desvistió y le colocó un camisón ligero. Luego el miriñaque y un faldón, para finalmente continuar con el vestido. Ajustó el corsé y peinó con delicadeza la cabellera de la Princesa. Ella observaba tristemente en el espejo su figura engalanada, y suspiró distraída. El mismo comienzo todos los días.

Fue arrastrada hacia las escaleras, tomada de la mano por su nana, y un pequeño tropiezo le valió una dura reprimienda y una amenaza de castigo por su torpeza. “Las princesas no pueden equivocarse o cometer alguna falta” era el dicho favorito de su nana desde que ella tenia memoria.
El desayuno estaba servido en una mesa ricamente adornada con la platería más exquisita de la casa y oficialmente el día de la jovencita dio comienzo.
Clases de geografía, historia, aritmética, francés y muchas otras, la atestaron por el resto de la mañana, hasta la hora del almuerzo. Necesitaba una pausa en medio de tanta rutina.
Fue en ese momento que decidió hacer una pequeña huida. Sería una fuga por poco tiempo, y nadie se asustaría dado que tenia la tarde libre.
Vistió lo mas pobre que pudo, y con la ayuda de una sirvienta salio por la puerta del personal de la mansión. Mas animada porque todo estaba saliendo bien, despreocupadamente se dirigió hacia el lugar que llamaba su atención.
Un edificio antiguo y de gran porte, que antes fuera un banco y ahora era una enorme biblioteca, era su destino final. Las puertas de roble eran altísimas, y ella aproximaba que debían de triplicar su estatura como mínimo. Se sintió en cierta forma intimada por el aire solemne que despedía la estructura entera, pero no se dejo llevar por ello.
Traspasando el umbral se encontró con un maravilloso paraje: hermosas pilas de libros dispuestas prolijamente en sus estantes, separados por escaleras tan altas como la puerta de la entrada, incontable cantidad de mesas con sillas cromadas y donde el guarda de la biblioteca se sentaba, un escritorio amplio lleno de ficheros desperdigados por aquí y por allá.
Todo el salón estaba adornado con motivos de origen Indio, dando al lugar un aspecto místico y relajado. Totalmente absorta, se quedo de pie en la entrada sin saber a donde dirigirse.
-Disculpe, ¿busca algo?- un hombre vestido con pantalones de vestir negros, y una camisa blanca la miraba. Su cara era algo más oscura que la suya, que era pálida y con rasgos arios, mientras que la de el tenia ojos rasgados y negros.
-¿En que puedo servirle?- la pregunta se deslizo de los labios del joven, quien miraba curiosamente a la niña, mientras se acuclillaba a su lado
-No busco nada en especial, me llamo la atención el edificio- murmuro algo avergonzada.
-Ya veo, aquí mucha gente viene por curiosidad- dijo levantándose y poniendo sus brazos cruzados en señal de duda-. Sígueme, algo encontraremos para ti.
Le indico con un gesto amable que se corriera de la puerta.
-Me llamo Indra, soy el ayudante del bibliotecario-
-Ameline- respondió-. Solo una estudiante.
Indra le mostró la biblioteca lo mas que pudo, haciendo hincapié los recovecos donde encontrar las obras que nadie leía, pero que sin embargo ella no entendía porque.
-Son libros muy lindos, te hacen pensar muchas cosas- decía haciendo pucheros.
- A la gente de hoy en día no le conviene pensar- respondía el joven indio-, pensar puede traer problemas.
Ameline no estaba para nada de acuerdo, y a medida que avanzaba más en el recorrido de ese lugar de ensueño, menos quería irse.
Pero al final de la tarde, llego el momento de despedirse, y ella lo considero correcto. Indra no la reto por escaparse.
-Yo también vine aquí escapando- dijo cuando Ameline pensaba que el iba a reprocharle lo que consideraba que estaba mal-. Lo que esta mal, seria que abandonaras tu casa sin decir nada y que no volvieras.
El joven indio se ensombreció levemente.
-Yo me fui porque no tenía hogar- la miró con esos ojos negros y brillantes.
En ese momento la princesa no pudo entender porque se puso triste, ni porque lo decía. Tampoco pudo encontrar sentido a esas palabras hasta mucho tiempo después.
-Debo irme, es tarde- Ameline también se puso algo triste- ¡Pero prometo regresar algún día!
Sacudía fuertemente su mano mientras se alejaba por la calle. Indra sonreía, tristemente, pero sonreía para ella.

...

Pero Ameline no regreso a la biblioteca, e Indra no pudo volver a encontrarla.
Pasaron los años, y las guerras raciales comenzaron.
Mientras que ella vivía a la luz del día, su amigo indio sufría los pormenores de su condición extranjera, las disputas que sin sentido sobre el color de su piel.
Diez años atravesaron los cielos que ambos veían, pero que sin embargo no era el mismo. Y con el tiempo se olvidaron de la existencia del otro.
Pero siempre quedo en ellos la sensación de que sin importar nada, los dos seguían siendo lo mismo.
Esos libros que les habían enseñado a pensar diferente, los habían marcado para siempre.

Y ambos esperaron que su recuerdo continuara vivo en el otro.

Mi propio camino

(22 de Junio de 2010)

La vida tiene altibajos. Todas los que existimos poseemos buenos y malos momentos, y no siempre todo puede resultar de la manera que deseamos.
Pero esta vida que tenemos, es la vida al fin. No seria vida si no tuviera altibajos, si no nos equivocáramos, si no nos pasaran las cosas que nos pasan, buenas y malas. Sin todo eso esta no sería vida.
Creo que he abierto los ojos y la mente, por fin después de dormir por mucho tiempo, siento que mi burbuja antes era opaca y ahora es transparente. Que no puedo experimentar que hay fuera de esos límites, pero que ahora entiendo mejor que antes que significa hacerse cargo de lo que nos corresponde. Si sigo escapándome cada vez que veo una responsabilidad, no voy a aprender nada.
Siento que hay un antes en mi vida, y que eso marcó los cambios que quiero hacer.
Una a veces no sabe que curso tomar, pero que tenia una idea de lo que quería es algo muy acertado. Y al instante de plantearme que es lo que me corresponde, y de ver que era necesario asumir mi responsabilidad, no quise huir de la tarea y dársela a alguien más capaz.
Quise ser la dueña de mi vida y tomar las decisiones que me correspondían y quería tomar.
Me hacer sentirme un poquito más grande.

El bar de los ‘80


El bar de los ‘80

Era una mañana fría de otoño, hacia ya varios días que estábamos enojados. Pero parecía que sin importar cuantas cosas malas sucedieran nosotros permanecíamos juntos.
Nos vimos obligados a acercarnos por causa del viento helado, y antes de poder darme cuenta, el me había tomado la mano. Su calidez me invadió por un instante y se desvaneció poco a poco a medida que los autos se deslizaban sobre el asfalto. Yo volaba en las nubes como de costumbre. Caminamos por un rato largo sin saber bien que hacer o a donde ir.
Ninguno abrió la boca, nadie dijo nada, y sentí una grieta que se abría de manera monstruosa entre los dos. Yo odiaba eso, no me gustaba estar lejos de el estando tan cerca. Un transeúnte que corría para alcanzar un colectivo, y atravesó la vereda por entre los dos, no nos permitió seguir con las manos entrelazadas.
Ambos quedamos inmóviles, mientras la gente caminaba alrededor nuestro a cumplir con sus respectivos trabajos. Comenzó a caer una débil llovizna, y lo mire con dudas, preguntándole si pensaba guarecerse. El no me miraba a mí, veía el cielo. Esa grieta que sentí en un principio se transformo en un abismo, y en un intento de recuperarlo lo abracé.
Sacudido por mi impulso, cambio el cielo por mis ojos, me acaricio la cabeza y me sonrió como siempre. Lentamente me separo de el y tomo mi mano de nuevo. Yo sabía lo que me quiso decir. El me dijo “Te extrañaba,”.
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Sonreí, y lo mire con ternura. El bebía su taza de café caliente doble en esa mañana tan fría de otoño. Habíamos encontrado un bar que nos agradó bastante, porque era acogedor y abrigado, pese a las paredes de cristal que poseía. Colgados de las paredes, se veían propagandas viejas de marcas conocidas, y fotos de automóviles clásicos que seguramente tenia mas años que el hombre que nos había servido en ese día.
Como no teníamos demasiado dinero, ni demasiada hambre; y yo había comido algunas galletitas antes de salir, pedimos tan solo un café y un submarino. Yo detesto el café, pero amo el chocolate. Eso es algo que siempre le repito, porque cuando pedimos algo de tomar yo contesto con la misma frase: “No me gusta el café”.

Luego de que entráramos, empezaron a sonar temas viejos de rock nacional que solo el conocía. En realidad la que no sabía nada de rock nacional era yo. Yo le preguntaba por el nombre de la canción, el artista, de que año era, y el siempre sabia que responder. Y eso no me molestaba, me agradaba que supiera mas que yo, algo de el seguramente aprendería.
No tardo en darse cuanta de que lo observaba con curiosidad infantil, y me arrojo una señal inconfundible de que se había dado cuenta de que estaba allí, un pequeño resoplido alcanzo para apartar mis ojos de el, y concentrarme en mi submarino.
Tome la copa con las manos heladas, y disperse el calor del chocolate hirviendo para no quemarme los labios al beberlo. Bebí un sorbo que me devolvió la sensación de poder moverme. Aquella que había perdido mientras caminábamos de la mano por la ciudad.
No supe por que, pero ese día lo sentí mas cerca mío que antes. Seguro era por que el frío nos había prácticamente obligado a juntarnos mas, o porque simplemente no queríamos estar lejos del otro.

Rodeada de esos pensamientos, seguí tomando mi chocolate con tranquilidad, por que me hallaba tan cómoda que no tenia ganas de levantarme de ahí. Continúe recorriendo el lugar con mis ojos, tratando de no perder detalle de ese día. Y cuando termine mi submarino, lo miré de nuevo, como preguntando si estaba bien. El no es de interpretar bien esas señales, así que me vi obligada a preguntarle con palabras. Contesto con un seco si, y esta vez fue el quien se quedo perdido entre las paredes del bar. Con disimulo, estire mi mano sobre la mesa doble que compartíamos enfrentados, y con la cabeza gacha, volví a estrechar sus manos, dispuestas al costado de su café.
El no me dijo nada, ni me miro, ni me dio ninguna señal más allá de un gruñido, que yo bien sabia que significaba “gracias”.
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El sol se asomaba, mientras llenaba de luz la cuadra. La 27 de Abril volvía a nacer después de muchas horas de haber suspendido sus funciones, los colectivos circulaban llenos hasta el tope, y yo me regocijaba pensando en que no tenia que usar el transporte publico tan temprano. Los autos pasaban rápidamente por la ventana, y el estacionamiento de al lado comenzaba a llenarse con los vehículos de siempre.

Las tazas estaban vacías desde hacía un buen rato, pero ninguno de los dos dio indicios de querer levantarse de la mesa. El bar comenzaba a llenarse, la gente pasaba por al lado nuestro, y nosotros parecíamos mas bien una estampa de otro lugar. Ninguno estaba donde debería. Mi mochila echada a un costado junto con la bolsa de los libros me delataba. Pero si alguien me miraba aparte de el no me preocupaba, y si escuchaba algún comentario simplemente callaba. Bajaba la cabeza.

Apenas habían pasado media hora, pero yo sentía que los minutos eran horas. Quizá por los nervios de saber que lo que se hace esta mal, o porque tenia miedo del castigo si me descubrían. Mi cabeza facturaba miles de cosas al mismo tiempo, sin dejarme tranquila un segundo. Creo que estaba asustada. Porque había venido a pedirle perdón por lo que había pasado y el no me había dicho nada todavía.
Reconocí con el mi error, me disculpe sinceramente, pero no pude asegurarle que podía mantener mi promesa en pie. Eso se que fue lo que le molesto. Seguramente fue eso. ¿Quién me manda a ser tan sincera? Me podría haber aguantado un poco. Pero habiendo arriesgado tanto para llegar hasta el, el conseguir la plata para irme, montar todo un escenario propicio para eso. Me había esforzado realmente y no quería irme mas enojada conmigo y todavía peleada con el. Tan concentrada estaba pensando en todo esto que no me di cuenta que el se levantaba de la mesa y le indicaba al mozo que quería la cuenta.

Ambos seguíamos callados. Y yo seguía esperando, ya mas desilusionada que el me dijera algo mas que gruñidos.
Saco su billetera, y puso la plata de su café y mi submarino... yo saque la plata que había conseguido e insistí en ayudarlo a pagar. El me rechazó con un movimiento de su mano. Lo que yo predije fue lo que vino después.
Me tomó la mano y me hablo por primera vez en toda la mañana, mientras me indicaba que guardara el dinero:
-“por venir”-


Alejandra Collado

miércoles, 16 de junio de 2010

Encuentro: el desenlace final

4. Encuentro: Atestada de sucesos
(9 de Junio)

Hoy llueve y no parece que pueda salir afuera. Sentada sobre la amplia cama, una niña de camisón azul espera que amaine la lluvia.
Se aburre de mirar la ventana y toma el libro que descansa a su lado. Nunca le llamó la atención, pero no tiene ganas de nada, el sol no esta para hacerla sonreír. La joven princesa suspira, ahora que nadie la ve.
El cuarto es enorme, con techos altos y sillones tapizados de seda color rosa, pese a que ella ame el azul y el blanco, los colores del cielorraso. Las paredes están exageradamente ornamentadas con querubines dorados que como guardianes la observan siempre. Naturalmente, La joven princesa prefiere los pájaros y los perros a esos feos ángeles.
La ventana que tanto captaba su atención era en realidad una puerta transparente que daba paso al balcón. Puede que ella quisiese uno más lindo y cómodo, y no ese balcón gris donde no había ningún lugar para sentarse, pero no es que la dejaran salir a ver el jardín; además de que rara vez estaba abierta.
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Ya se había adormilado entre los almohadones, cuando el mayordomo irrumpió en su habitación.
Balbuceaba cosas sobre era día esperado, acerca de llegar tarde, que pensará la corte, que debería estar limpio y no lo estaba, que no podía perder el tiempo durmiendo...
A su paso, la institutriz sin siquiera tocar antes de pasar, la trató de desvestir. La joven princesa se opuso con un chillido y una mirada salvaje. El mayordomo despotricó sobre sus malos modales y su “poca educación”, mientras la sirvienta decía que ella jamás le había enseñado eso.
Harta de sus caras enojadas, les dejó que la reprocharan una y otra vez. Mientras, se quitó el camisón y echó al mayordomo de su cuarto, esquivando a la institutriz con la ayuda de algunos gruñidos e intentos de morderle los dedos.
Se colocó solo dos enaguas, y de las livianas que le habían dicho que no usara, pero que ella consideraba más cómodas. Al final, luego de ponerse la camiseta, pegó un silbido estridente y un cachorro de color canela salió de su lugar enfrente de la chimenea. Ladrando alegremente, echó de la habitación a la última intrusa que quedaba, y se volvió hacia su ama reclamando caricias.
Ella se sentó a su lado y le dedicó unos mimos, para luego continuar vistiéndose. Echó una ojeada a vestido blanco que le tocaba usar ese día.
Ese sería su día, y la tiara que le había regalado su prometido descansaba sobre el tocador. Sus enaguas y todas las demás prendas que debía ponerse eran blancas como la nieve. Era tradición de su dinastía que las jóvenes al comenzar su ciclo, edad en la cual pueden ya casarse, usaran ropajes blancos en ceremonias. Pero esa vez no sería cualquier ceremonia. Se trataba de un compromiso con otro reino.
Apartó su mirada de la tirara pero la dirigió al reloj. Al contemplarlo, comprendió que no había mucho tiempo. Se escabulló por los pasillos hasta el ascensor de la servidumbre, al cual se trepó, lanzándose hasta la cocina.
Asombrosamente no había mucha gente, si no tan solo el cocinero en jefe, algunos ayudantes y su adorada nana dando instrucciones a los nuevos mozos sobre el desarrollo de la ceremonia y la comida.
La joven princesa le tiró de la pollera, como cada vez que rompía algo, y con ojos suplicantes le señaló su cabello largo, negro y trenzado, que caía desprolijamente por su diminuta espalda.
La niña clavó sus grandes ojos azules en la mirada castaña de su nana. Eran sus miradas transparentes para la una y la otra. Preocupación en la mujer y ruego en la pequeña, quien se limitó a pedirle que la peinara, pese a que su deseo no era el mismo.
Para ella como había sido antes era mejor. Pero esos días no volverían.
La nada dio algunas indicaciones más, se despidió de los sirvientes y tomó suavemente la mano de La joven princesa.
Subiendo las escaleras, todos los que pasan la reverencian. Pero cuando ella clava su mirada azul en sus ojos, ellos desvían la vista. Tienen miedo de ver el cielo.
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La nana la sienta frente a su tocador, todavía mas cargado de horribles querubines y adornos inútiles, delicados y para colmo, costosos.
El cepillo se desliza sobre su cabello, y la nana va dando forma a un peinado simple pero bello. Luego coloca algunas flores blancas para completar el tocado. Pero deja la tiara de la pequeña en una esquina de la mesada. No es su deseo condenarla a esto que la obligan a hacer.
La joven princesa busca su vestido, y mientras se lo pone nota que es muy pesado. Siente como le cuesta caminar con el puesto, pero entiende que es el peso que le toca por su condición. Resignarse es una de las cosas que aprendió con el tiempo. Se calza sus zapatos de raso.
Nuevamente mira a la ventana.
La lluvia no cesa, pero el cielo esta cortado por algunas partes. De igual forma lo que ella espera solo llegará con el sol.
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La institutriz la zarandea, la arrastra bruscamente de la mano hasta la base de las escaleras, despotrica de nuevo, pero ella no esta prestándole atención, solo piensa en nubes y en su viejo nombre, que tanto extraña.
La mujer le coloca la tiara y le dice que es un nuevo comienzo. Luego la lanza sobre las escaleras.
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Con paso firme la joven princesa y futura reina, bajó las escaleras. El hermoso vestido blanco ornamentado con piezas de oro, acompañado por las ricas joyas que lucia en su cuello; le daban el irreal aspecto de una muñeca de porcelana. Pero sus ojos revelaban que su mente pertenecía a otro mundo que no era el nuestro.
Su futuro marido, la esperaba a los pies de la escalera. Era un muchacho que apenas si tenia 20, y que se veía asustado. La joven princesa le dedicó una sonrisa reconfortante y el cobró algo más de valor. El le tomó las manos con suavidad, y la guió hasta el altar.
La ceremonia se desarrolló en el marco previsto y todo salió como esperaban. Mientras que a la salida de la catedral el sol brillaba para la joven reina.
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Mientras caminaban, una paloma gris se posó sobre el techo de la carroza que los esperaba. Y al pasar la reina, una flor azul diminuta cayó sobre su vestido, acompañado de un suave murmullo.
- Felicidades, Cielorraso -

Una "carta" de amor

(13 de Junio 2010)
Me quedé pensando en vos y en nosotros. Los últimos días han pasado llenos de cosas lindas para recordar. Muchas cosas que me dijiste que realmente me llegaron al corazón. Confesiones tardías, pequeñas señales cuando un amor apenas era un pimpollo, personas que nos ayudaron a darnos cuenta de cosas importantes... tengo ganas de llorar de felicidad entre tus brazos
Cada segundo es inexplicablemente valioso para nosotros. Tanto que cuando me enojo por alguna pavada, trato de enmendarme y entender; justamente porque no quiero perder el tiempo.
Me puse a pensar en muchas cosas... en como sonreímos cuando estamos juntos, como nos divertimos mientras hablamos, tu manera de mirarme. Cada momento que pasamos, tus ojos son distintos y conservan siempre el mismo brillo de felicidad. Pero también me muestran ese éxtasis que antes no podía entender, que no sabía decir si era real o no. Hoy no tengo duda alguna del porque. Y me encanta ser única para vos.
Estoy enloqueciendo por dentro, recordando cada segundo en que estamos juntos. No importa el cómo, ni el dónde, ni me pregunto el por qué, ni busco mas excusas o razones del momento para justificarlo. Prefiero decir que sencillamente es así.
Me gusta que sencillamente sea así.

Las dudas se disipan como si de niebla se tratara, la visión del camino esta cada vez mas clara. Y nosotros seguimos eligiendo el mismo camino. Y eso dice mucho de nosotros.

Quizá no tenga derecho a decir nada sobre el amor, porque me he enamorado como 3 veces... pero lo que quiero rescatar es que me haces muy feliz.
Leyendo Paradise Kiss, me acordaba de lo parecido que me resultaba George a vos la primera vez que lo leí. Un hombre frío, talentoso, que no podía hacer feliz a nadie por ser como es...
Ahora veo que no sos alguien de doble filo como el. Si no que vos podes darme lo que estoy buscando y eso no va a hacerme ningún mal.
Sigamos juntos como hasta ahora e incluso mejor... felices nueve meses.